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  • ¿Por qué corto lazos sin decir nada? 

    ¿Por qué corto lazos sin decir nada? 

    A veces corto lazos sin decir nada porque entendí que no todo merece una despedida formal. No todo vínculo necesita un discurso final; algunos simplemente se apagan cuando dejan de nutrir. El silencio, en ocasiones, es la forma más honesta de reconocer que ya no hay diálogo posible.

    Corto lazos sin avisar cuando hablar implicaría volver a explicar lo que ya fue ignorado. Cuando mis límites fueron expuestos más de una vez y aun así no fueron respetados. No siempre irse es cobardía; a veces es amor propio en su versión más madura. Hay despedidas que no se anuncian porque se intentaron muchas veces antes, en conversaciones que no fueron escuchadas.

    También corto lazos sin decir nada porque aprendí que no todas las personas quieren entender, algunas solo quieren tener razón. Y en esa lucha constante por validar lo evidente, uno se desgasta. Hay momentos en que retirarse en silencio es la manera más elegante de conservar la dignidad.

    No es indiferencia. Es paz. No es orgullo. Es autocuidado. A veces el acto más valiente no es quedarse a pelear por un lugar, sino levantarse de la mesa cuando ya no hay respeto. Y aunque el silencio pueda parecer abrupto, para quien se va suele ser el resultado de muchas palabras que ya se dijeron por dentro.

  • Los Morillos Lighthouse (Cabo Rojo, PR)

    Frente a mí, el faro se alza firme, sereno, como si desafiara al cielo oscuro que amenaza con desatar la tormenta. Las nubes densas y dramáticas parecen moverse con fuerza, creando un contraste intenso con la estructura clara y sus ventanas verdes que brillan como pequeños destellos de esperanza en medio de la penumbra. La cerca blanca dibuja una línea de orden en un paisaje donde el viento y la naturaleza parecen imponerse.

    Tomé esta fotografía en el momento justo, cuando la luz y la sombra decidieron conversar entre sí. Es, sin duda, una de las mejores fotos que mi lente ha captado: poderosa, dramática y profundamente simbólica. Para mí, representa resistencia, carácter y belleza en medio de la incertidumbre.

    El Faro Los Morillos está ubicado en la carretera 301 final, Sector Llanos Costa. Fue el segundo construído en 1877 bajo la dominación española. Tomó seis años en completar su construcción y se terminó en el año 1882.

    El Faro de Cabo Rojo forma parte del sistema de alumbrado marítimo de Puerto Rico y el 22 de octubre de 1981 fue incluído en el Registro Nacional de Lugares Históricos del Departamento del Interior de Los Estados Unidos.

    Fue diseñado por los ingenieros españoles Manuel Maese, E. Gadea y M. Sainz. La escalera y el sistema de iluminación fue importado de Europa.

    El Faro proveía vivienda para dos torreros y sus respectivas familias. Constaba con una sala, dos dormitorios, una cocina y un baño. Todas las paredes originales fueron construídas en ladrillo y argamasa. Hay paredes de hasta 44″ (pulgadas) de ancho.